La reputación digital empieza a estar cada vez más en el ojo
del huracán. Ya son muchas las empresas (y personas) que deciden dejar de
centrarse tanto en el contenido y pasar a la acción. Y es que, una mala
reputación no puede ser solventada solamente generando contenido.
La reputación digital va mucho más allá (y es más difícil de
controlar, todo sea dicho). Pero, ante un problema más o menos gordo ¿cómo
podemos actuar? ¿podemos eliminar contenido negativo? ¿qué respaldos tenemos?
Vamos a analizar un poco estas preguntas y ver cómo darles respuesta.